Institución Nacional de Derechos Humanos (archivo, setiembre de 2022). Foto: Ernesto Ryan

El 8 de septiembre de 2020, varias figuras vinculadas a organismos de derechos humanos en Uruguay expresaron su respaldo a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH), frente a una serie de cuestionamientos públicos. A través de una declaración firmada por el Comisionado Parlamentario para el Sistema Penitenciario, Juan Miguel Petit, y defensoras del vecino de Montevideo, entre otros, se llamó al sistema político, a los medios de comunicación y a la ciudadanía a respetar y fortalecer esta herramienta clave para la protección de los derechos humanos.

Los cuestionamientos provinieron de sectores del oficialismo, particularmente de Cabildo Abierto y del entonces ministro del Interior, Jorge Larrañaga, quien calificó a la INDDHH como un “club político” con “alto contenido ideológico”. Larrañaga sostuvo que no se atenderían sus recomendaciones y sugirió incluso la posibilidad de declarar la inconstitucionalidad de la Institución. En respuesta, el presidente de la INDDHH, Wilder Tayler, afirmó que las recomendaciones del organismo son de carácter técnico y no político, y advirtió sobre el riesgo de demonizar una institución esencial para el diálogo democrático.

El comunicado de apoyo recordó el valor de los mecanismos ombudsman como instrumentos independientes creados para recibir quejas ciudadanas, investigar irregularidades y proponer mejoras en las políticas públicas. En Uruguay, estas figuras se consolidaron en los últimos 20 años con la creación de la Defensoría del Vecino, el Comisionado Parlamentario y, más tarde, la INDDHH. Su accionar no es vinculante, pero está guiado por estándares internacionales como los Principios de París.

Finalmente, el pronunciamiento hizo hincapié en que estas instituciones no deben ser vistas como adversarias de los poderes del Estado, sino como aliadas que enriquecen la democracia y fortalecen los derechos de la ciudadanía. “El desafío actual”, señala el texto, “es ejercer una actitud respetuosa y de cuidado hacia esta herramienta de protección de derechos humanos y trabajar de manera mancomunada para consolidar su mandato y servicio público”.

Fuente: PIT-CNT. (2020, 8 de septiembre). La demonización de la INDDHH. https://www.pitcnt.uy/novedades/la-demonizacion-de-la-inddhh