Sede de la Institución Nacional de Derechos Humanos. Héctor Piastri

La creación de la INDDHH supuso un avance democrático sin precedentes: su independencia del gobierno y su dependencia del Parlamento buscaban garantizar su autonomía y amplitud temática. Desde entonces, la institución ha desempeñado un rol clave en la defensa de derechos humanos, emitiendo más de 150 informes y denunciando vulneraciones en áreas como salud mental, infancia, adultos mayores y medio ambiente.

Sin embargo, el debilitamiento actual del Consejo Directivo —agravado por las renuncias de Wilder Tayler y Bernardo Legnani y las denuncias contra su directora Carmen Rodríguez— refleja un preocupante retroceso institucional. Se denuncia un cambio de paradigma: de la representación de la sociedad civil a una lógica de cuoteo partidario que contradice el espíritu fundacional de la ley 18.446.

Postular candidatos por afinidad política desdibuja el carácter técnico y ético de la función. En este contexto, se respalda a Mariana Mota como una opción con solvencia técnica para continuar la búsqueda de personas detenidas-desaparecidas, función encomendada a la INDDHH por ley.

Se llama a recuperar un criterio de excelencia y compromiso con el derecho internacional de los derechos humanos, y se alerta que la legitimidad democrática de la institución está en juego.


Moreira, C. (2025, 4 de julio). Democracia, derechos y legitimidad en la INDDHH. Semanario Brecha. https://brecha.com.uy/mas-que-una-eleccion/